Alsina enfurece a su audiencia por defender la propuesta de Podemos sobre castigar los piropos.

 

Editorial de Carlos Alsina:

¿Qué diferencia hay entre un piropo y acosar e incomodar o intimidar? ¿Dónde termina el piropo y dónde empieza la invasión de la intimidad de una persona?

Algunos medios sostienen que se considere delito piropear, penalizar el piropo, pero no es verdad, en ningún texto de los que ha presentado Podemos en el Congreso se propone perseguir como delincuente al que le dedique un piropo a una mujer. Lo que pretende castigar es el acoso en la calle, la presión a una mujer, la presión de que bajo la apariencia de elogiar a una mujer esa mujer se sienta intimidada.

No parece descabellada la proposición porque nadie tiene derecho a hacerte pasar un mal rato.

 

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