“El hombre al habituarse al uso de anticonceptivos puede acabar por perder el respeto a la mujer y considerarla como un instrumento de goce”.

 

Declaraciones del obispo de Alcalá, José Antonio Reig Plá:

Podría temerse que el hombre habituarse al uso de las prácticas anticonceptivas acabase por perder el respeto a la mujer, y sin preocuparse más de su equilibrio físico y psicológico, llegase a considerarla como simple instrumento de goce egoísta y no, compañera respetada y amada.

La malicia de la anticoncepción ha llevado detrás de ella todo deterioro moral que hemos podido verificar en torno a la sexualidad humana, en torno al matrimonio, la familia, y las ideologías que han surgido de activismo.