El vicepresidente de Vox, condenado por las irregularidades contables en una de sus empresas.

El Tribunal Supremo confirma la inhabilitación para administrar bienes durante tres años, de Víctor González, el hombre que capta los recursos/fondos de Vox.

La Sala Civil del Supremo inadmitió a trámite el recurso de casación interpuesto por la defensa de González porque  presentaba una «carencia manifiesta de fundamento».

La sentencia de la Audiencia de León explica que en 2009, ya en plena crisis, González realizó una operación de conversión de créditos frente a la mercantil Petrabor Producción S.L. (de la que Víctor González también era administrador) en participaciones de la misma mediante la ampliación de capital.

 

Compró la marmolería en 2007 y siete años después, entró en concurso voluntario de acreedores. Con una deuda de casi 4 millones de euros, cerró la empresa y despidió a sus 60 empleados.

La Audiencia Provincial de León de 2015 juzgó los balances contables de la empresa marmolera, al no constar en ellos una operación crediticia con otra de las sociedades de González.