Vox se niega a condenar el franquismo, se considera heredero, y propone derogar la ley de memoria histórica

En una rueda de prensa televisada y tras registrar en el Congreso una proposición de ley en la que pide la derogación de la ley de Memoria Histórica, Iván Espinosa de se ha negado a condenar el franquismo.

Junto a Iván Espinosa de los Monteros, han estado los también diputados de Vox Simón Joaquín Robles y José María Figaredo, para explicar en la rueda de prensa la propuesta para derogar la ley de memoria histórica.

«Es un atentado contra la libertad política, de pensamiento y de cátedra. Es un instrumento para enfrentar y dividir a los españoles con una visión obligada de buenos y malos».

«La ley aprobada en 2007, es liberticida y supone un ataque directo a la libertad ideológica individual, porque busca señalar a buenos y malos».

«Persigue ir liquidando paulatinamente el régimen constitucional».

Sobre la condena al franquismo el aristócrata ha declarado que «Somos herederos, nos guste más o menos, de nuestra historia y no se pueden coger 40 años y meterlos en el cubo de la basura».

«No es nuestro papel condenar. Nosotros somos fieles partidarios de la libertad y de que cada uno de los españoles pueda opinar lo que quiera».

Vox también ha presentado una batería de preguntas al Gobierno saber cuántas de las personas beneficiarías de esta ley «estaban relacionadas con bandas terroristas como ETA, Grapo, FRAP y  otras».