La Fiscalía de Sevilla investiga a Rocío Monasterio por presunto un delito de odio contra los ‘MENA’ tras la denuncia de Teresa Rodríguez

La Fiscalía de Sevilla ha abierto diligencias de investigación tras la denuncia de Teresa Rodríguez (Podemos y Adelante Andalucía) contra la diputada en la Asamble a de Madrid Rocío Monasterio por una campaña que realizó junto al centro de ‘MENA’ del barrio de la Macarena.

La denuncia se presentó en la Fiscalía el día después del acto por si los hechos pudieran constituir un delito de odio. En el escrito figura que las declaraciones de Monasterio constituyeron «una incitación directa a la violencia contra los menores de dicho centro» y «una clara incitación al odio».

Luis Fernández Arévalo, fiscal jefe de Sevilla, ya ha firmado el decreto de incoación de las diligencias.

Teresa Rodríguez ya denunció las actuaciones de Vox en un vídeo viral: «No se puede tener más cobardía que el que se enfrenta a un niño que vive solo, no puede haber más crueldad. Le decimos a Monasterio y a Vox que saquen sus manos de encima de nuestros niños y nuestras niñas. Que se metan con gente de su tamaño».

Abascal le respondió al día siguiente: «Si esos son sus niños, que los meta en su casa».

 

En la denuncia figura que:

Las manifestaciones de Monasterio, que habló de «manadas de menas», fueron «especialmente contrarias al derecho a la libre formación de la personalidad de los menores, consagrado en el artículo 10 de la Constitución Española.

La exposición pública del lugar en el que están alojadas estas personas menores de edad supone, per se, un perjuicio grave a su tratamiento social y pone en peligro su correcta socialización, promoviendo el rechazo del entorno en el que se sitúan.

Las frases pronunciadas por Doña Rocío Monasterio San Martín tienen un claro contenido racista y xenófobo siendo el único motivo que los menores son extranjeros. Es decir se trata de una cuestión racial. Presentan a los menores y a la inmigración como un problema vinculado a la delincuencia y, especialmente, atribuyen a dichos menores acogidos en dicho centro un incremento de la delincuencia en la zona de Sevilla en la que se ubica. Incluso se le relacionan con robos con violencia, lesiones e incluso violaciones, y todo ello en la puerta de su domicilio. Al presentarlos como origen de hechos de suma gravedad provoca rechazo en su contexto habitacional, creando odio y dañando gravemente sus posibilidades de adecuado desarrollo personal.

 

Solicito que se tomen las medidas necesarias para el cese de las acciones y de los delitos que violentan la seguridad de los menores referidos, investigue y denuncie, derivando a los órganos policiales especializados y judiciales competentes si corresponde, a los instigadores y participantes de las mismas, y en particular a Rocío Monasterio San Martín, así  como se ponga todas las medidas a su alcance para que cesen y no se repitan los hechos denunciados».

Además pedía que se practicaran las diligencias pertinentes para la comprobación de los hechos denunciados y la responsabilidad de su autora por la comisión de delitos de odio.

Los propios vecinos del barrio donde fue Monasterio le recriminaron su actitud a la diputada de Vox: