Rocío Monasterio será investigada por la Fiscalía del Supremo por delito de odio contra los MENA

La Fiscalía de Sevilla ha remitido a la secretaría técnica de la Fiscalía General del Estado las declaraciones de la diputada de Vox Rocío Monasterio, que denunció Teresa Rodríguez sobre la presencia de menores no acompañados en Sevilla.

Lo hechos se produjeron el pasado mes de noviembre durante un acto del partido en la campaña electoral. Monasterio atribuyó a los MENAS la “inseguridad” y “graves problemas” que, según dijo, les transmitían vecinos de Sevilla.

Las declaraciones objeto de investigación: “Venimos a hablar de la protección de las mujeres que no se atreven a caminar solas, de los ancianos que tienen miedo a ser asaltados por una manada de MENAS”.

Podemos Andalucía, de la mano de Rodríguez,  llevó el caso ante la Fiscalía al entender que podría haber incurrido en un delito de odio y ahora el fiscal Alfonso Aya decidirá si lleva el caso ante el Supremo.

Al ser  diputada en la Asamblea de Madrid está aforada ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, pero el artículo 11.6 del Estatuto de Autonomía atribuye la competencia al Supremo.

Fue la formación morada la que llevó a la diputada ante el Ministerio Público. Dijo entonces Teresa Rodríguez que “saquen sus manos de encima de nuestros niños y nuestras niñas, que se metan con gente de su tamaño” y que “no puede haber más cobardía que el que se enfrenta a un niño o una niña que vive solo. No puede haber más cobardía ni más crueldad”.

En la denuncia que presento Podemos Andalucía figuraba que:

Las frases pronunciadas por Doña Rocío Monasterio San Martín tienen un claro contenido racista y xenófobo siendo el único motivo que los menores son extranjeros.

Es decir se trata de una cuestión racial. Presentan a los menores y a la inmigración como un problema vinculado a la delincuencia y, especialmente, atribuyen a dichos menores acogidos en dicho centro un incremento de la delincuencia en la zona de Sevilla en la que se ubica. Incluso se le relacionan con robos con violencia, lesiones e incluso violaciones, y todo ello en la puerta de su domicilio.

Al presentarlos como origen de hechos de suma gravedad provoca rechazo en su contexto habitacional, creando odio y dañando gravemente sus posibilidades de adecuado desarrollo personal.