Victoria Rosell desmonta las acusaciones de El Mundo y OK Diario sobre los pagos en negro a su asistenta

Ok Diario y el mundo ha informado de que Simona Chambi, una mujer de nacionalidad boliviana que trabajó como empleada del hogar durante más de siete años para la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, y para su pareja, Carlos Sosa, les ha denunciado por despido improcedente cuando se encontraba de baja por enfermedad.

Según la denuncia presentada ante los Juzgados de lo Social de Las Palmas y a la que ha tenido acceso OkDiario, Simona Chambi ha trabajado para la pareja en distintos periodos desde septiembre de 2011, buena parte de este tiempo sin contrato y cobrando en negro.

Simona ha explicado que comenzó cobrando 500 euros al mes y que lo hacía en “dinero negro o b”, pero a los cinco meses, para poder regularizar su situación en España, exigió que le hicieran un contrato.

A partir de ese momento las condiciones cambiaron y pasó a cobrar 420 euros al mes por un contrato de media jornada, ya que Victoria Rosell le descontaba los gastos de cotización a la Seguridad Social, en donde fue dada de alta en febrero de 2012.

Además, la ex diputada de Podemos nunca le entregó una copia de su nómina y se negó a actualizarle el sueldo cuando se aprobó la subida del SMI.

Incluso mientras la mujer estaba de vacaciones, ella y su pareja le pedían que subiera a su casa cada día a «dar de comer a un conejo grande y regar las plantas», sin cobrar nada por ello.

En 2014, Simona pidió la rescisión voluntaria de su contrato por un problema familiar por el que se vio obligada a regresar a Bolivia y nunca cobró el finiquito que le correspondía.

A su vuelta comenzó a trabajar otra vez para Rosell y su marido, cobrando nuevamente en negro durante 4 meses y hasta que logró que en noviembre de 2015 le dieran de alta en la Seguridad Social. Nunca llegó a recibir una copia del contrato.

El pasado mayo, Simona Chambi tuvo que operarse de cataratas y mientras se encontraba de baja médica recibió un mensaje de whatsapp en el que Carlos Sosa (su actual empleador) le comunicaba la decisión de rescindirle el contrato.

«Buenas tardes, Simona. De acuerdo con nuestra conversación de esta tarde, adjunto le remito la carta de desestimiento de la que le hablé. Lamento mucho esta situación, pero debe comprender nuestra posición. Si tiene cualquier duda, hágamelo saber. Espero que se ponga buena pronto», escribió la pareja de Rosell.

La extinción de su contrato laboral tendría efectos con fecha 16 de julio de 2020 y le correspondería una indemnización de 833,34 euros.

En su denuncia, Simona Chambi sostiene que su despido es «nulo», ya que la legislación laboral obliga a comunicar el motivo de la extinción y pide al juez que obligue a Carlos Sosa a readmitirla como empleada del hogar con las mismas condiciones que tenía hasta ahora o bien que le abone la correspondiente indemnización por despido improcedente.

Victoria Rosell no ha tardado en responder tras la publicación de la noticia, y denuncia que desde Vox se le ha ofrecido dinero a la asistenta para arremter contra ella. 

Rosell puso una denuncia por extorsión contra ella y manifiesta que tiene registros de los pagos realizados por sus servicios. 

Además la juez Rosell informa de que la asistenta tiene DNI español y que la relación laboral es legal.