“Municipio libre de odio y discriminación”. El Ayto. de Galapagar condena el acoso de Iglesias y Montero en un comunicado

El alcalde del consistorio de Galapagar ha condenado el acoso que están sufriendo el vicepresidente del gobierno y la ministra de igualdad en su territorio.

Desde el ayuntamiento gobernado por PSOE y Ciudadanos se ha leído un manifiesto de condena a la situación que lleva más de tres meses activa y se ha pedido  “a las autoridades competentes” poner fin a esta situación.

El alcalde Alberto Gómez ha expresado que “defiende la libertad de expresión y de manifestación”, pero ha pedido a los galapagueños y al resto de personas que acuden al domicilio de la pareja que  “cesen de personarse en dicha localización”.

El texto:

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Galapagar defiende la libertad de expresión y de manifestación. No obstante, considera que las concentraciones  que se realizan a diario en el domicilio particular de don Pablo Iglesias y doña Irene Montero se han convertido en una situación insostenible para ellos y para todos los residentes de esa calle y colindantes, quienes se han quejado por las molestias ocasionadas por dichas concentraciones que no son, en ningún caso, deseables en un Estado de Derecho por vulnerar el derecho a la intimidad personal y el derecho al respeto de su vida privada y familiar.

Ante esta situación, como cargos públicos defensores de la democracia, la tolerancia, el respeto y la convivencia ciudadana, reclamamos una respuesta firme que ponga fin a la situación por parte de las autoridades competentes. Todos nos comprometemos a trabajar para que Galapagar sea un municipio libre de odio y discriminación; y el diálogo, la convivencia vecinal y el respeto mutuo sean lo habitual en nuestro municipio.

Por todo ello, el Gobierno Local, con el apoyo de los presentes Grupos Municipales (PSOE, Ciudadanos, Unidas por Galapagar y Más Madrid Galapagar) y de los vecinos de la Comunidad de Propietarios de Riomonte, hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos a respetar el derecho ineludible a la intimidad, en especial, en nuestras vidas privadas. Rogamos por ello a los galapagueños y al resto de personas que acuden a la urbanización La Navata a que cesen de personarse en dicha localización por la convivencia en nuestro municipio.