Vídeo | Desmontan la última conspiración de los negacionistas de la nieve

Cada uno hace con su tiempo lo que quiere, y los conspiranoicos no van a ser menos. Esta vez han aprovechado las nevadas para sembrar dudas sobre la composición de la nieve.

Tras el 5G, las vacunas y la toda las películas monteadas por estos negacionistas, ahora han cuestionado la nieve, algo que ha dejado perplejo a muchos usuarios en las redes sociales.

@VaryIngweion, biólogo y divulgador se ha encargado de poner luz la conspiranoia con una extensa explicación científica.

La explicación:

Empecemos por el principio. Usamos un mechero de butano o de gasolina, y usamos nieve previamente apelmazada. Esas dos variables son relevantes.

Tenemos dos fenómenos, y vamos a explicarlos por separado. Primero. ¿Por qué se pone negro, y huele raro?

Bien. Al usar un mechero estamos quemando un combustible (butano o gasolina), que contiene una interesante cantidad de impurezas que, al quemarse, forman hollín. Ese hollín normalmente se ve como humo. Si acercas el mechero a un cristal limpio (puedes limpiarlo a conciencia antes, para verificar que no es nada que haya en el cristal), verás que también se pone negro. Es normal, eso es el hollín del combustible depositándose sobre la superficie (la bola de nieve, o el vidrio, la que sea). El olor, es lo mismo. El gas butano no huele, pero sí  está mezclado con sustancias que sí huelen. El olor viene de esas impurezas que se están quemando.

Solucionado el tema de lo negro y el olor, vamos a la otra parte, que es más interesante aún. ¿Por qué no se derrite?

Hay dos cosas importantes aquí. La primera es que el agua (incluso congelada) tiene un alto calor específico. Si la bola de nieve está apelmazada (eliminas el aire que hay entre los copos de nieve), el hielo está en contacto con… bueno, con más hielo. La llama la estás aplicando sobre un punto localizado, y la mayor parte del calor que recibe va a disiparse por el resto de la masa de hielo, sin llegar a derretirse, a causa de ese alto calor específico. El poco agua que se derrita, se infiltra a la bola por capilaridad, y se vuelve a congelar.

Sin embargo, en el punto donde la llama impacta de forma más directa, el hielo, al pasar repentinamente de una temperatura muy baja a una muy alta, sufre un proceso bien conocido por cualquiera que haya estudiado física y química en la ESO, que es la sublimación: el paso de hielo a vapor sin pasar por la fase líquida. Muy poco sólido pasa a mucho gas, así que es normal que ese proceso sea poco aparente. Aunque llega a verse si se presta atención. Comparad el inicio del gif y el final.

Esto es porque el aire que hay atrapado entre los copos actúa como aislante térmico, impidiendo que el calor se disipe por el resto del hielo, dejando los copos más expuestos al calor extremo de la llama.

Hoy destacamos: