Pilar Zabala pide a la fiscalía que se investigue la posible vinculación de Felipe González con los GAL

La hermana de José Ignacio Zabala, asesinado por los GAL en 1983, ha presentado en el ministerio fiscal de Guipúzcoa un escrito para que se investigue la presunta vinculación del Felipe González con los Grupos Antiterroristas de Liberación que fueron sufragados con fondos públicos.

El escrito incluye las últimas informaciones publicadas en las que constan los informes de la CIA que relatan que los GAL fue una banda  «organizada, o al menos asistida por la policía española que están llevando a cabo una ‘guerra sucia'».

A través de sus redes sociales la exdiputada de Podemos comunicó la noticia y anunció la creación de una plataforma para intentar que se haga justicia con los asesinados por los GAL:

Quiero compartir con vosotras una iniciativa que hemos planteado a la Fiscalía. A algunas os parecerá una utopía, pero Felipe González bien sabe que tarde o temprano conoceremos la verdad:

El pasado mes de junio salía a la luz un informe redactado por la CIA en enero de 1984 en el que
se aseveraba textualmente que «Felipe González ha acordado la creación de un grupo de mercenarios para combatir fuera de la ley a terroristas». La frase sobre el presunto papel del ex- presidente del Gobierno español en la creación de los GAL queda suspendida entre dos grandes huecos en blanco censurados por la agencia de inteligencia americana antes de desclasificar el citado informe, por lo que no se identifica la fuente de la información que permite hacer esta afirmación.

No obstante, que tanto la frase anterior como la siguiente estén tachadas denota un
claro indicio de que no se trata de declaraciones indirectas, sino de la revelación tajante de una
o de varias personas con información fidedigna, directa y privilegiada. Y es que, cuando el
documento continúa señalando que «la prensa española está plagada de especulaciones sobre
que las autoridades están detrás del GAL y sobre que el gobierno de González ha indicado que
está preparado para hacer todo lo posible para extirpar a ETA», sí se remarca claramente que las
fuentes provienen de informaciones periodísticas, al contrario que en el caso anterior. Asimismo,
es sorpresivo que la fecha de redacción del informe de la CIA (enero de 1984) date de un
momento incluso anterior a las primeras publicaciones que apuntaban a que el Gobierno español
estaba detrás de los GAL.

-El 6 de julio de 1983, tres meses antes de que los GAL comenzarán a actuar en territorio francés
(Joxean Lasa Arostegi y mi hermano fueron secuestrados el 16 de octubre en Baiona), el CESID
redactaba una «nota de despacho» cuyo encabezamiento decía: «Acciones en Francia». Este
informe, similar al que se negó a autorizar Adolfo Suárez en 1978, recogía cómo y de qué manera
,se tenía q,ue actuar contra los presuntos miembros de ETA y concluía que «la forma de acción
más aconsejable es la desaparición por secuestro»; eso sí, subraya que «sólo quien está
conduciendo la lucha contra el terrorismo en su conjunto, puede decidir (sic) o no este tipo de
acciones». Con posterioridad, esta «nota de despacho» fue conocida popularmente como el acta
fundacional de los GAL.

-La periodista Pilar Cernuda revela en su libro «El Presidente» (1994, Temas de Hoy, p. 292) que
«es rigurosamente cierto que, semanas antes de que se empezaran a conocer las actividades del
GAL, y se produjeran sus primeras víctimas, en una cena celebrada en el Hotel Ercilla de Bilbao,
Felipe González, conmocionado por la noticia de un atentado reciente, dijo con rabia que a los
terroristas había que machacarlos con sus propias armas, las del terrorismo; pero no hay ni una
sola prueba de que Felipe González diera instrucciones al ministro del lnterior para que ordenara
a un grupo de policías eficaces que se pusieran a actuar contra ETA, con métodos expeditivos».

-En 2014, el ministro de Defensa del primer gobierno de José María Aznar, Eduardo Serra, en un
programa de «salvados» (La Sexta) se jactaba de ser «el protagonista de no desclasificar unos
papeles de los servicios de inteligencia que presuntamente inculpaban al anterior presidente del
gobierno de haber colaborado de manera poco legítima en la lucha contra ETA». Serra
argumentaba que «en el fondo estoy protegiendo el bien que me encarga la comunidad, la
sociedad española, que es que el terrorismo no siga haciendo estragos».

– Robert Pandreau, ministro delegado para la seguridad del Gobierno de Jacques Chirac entre los
años 1986 y 1988, responsable de la política antiterrorista francesa, desvelaba en una entrevista
haber llegado a un «acuerdo» con elGobierno español utilizando las siguientes palabras textuales:
«Yo os daré cuanto sé, y procederé a las extradiciones, pero lo pararé todo si se producen en
Francia atentados anti-independentistas del GAL». Robert Pandreau hizo esa revelación en la
mencionada entrevista realizada el 20 de diciembre de 1990 por dos periodistas de France Press,
Pierre Favier y Michel Martin-Roland, para documentar el segundo volumen de un análisis sobre
la presidencia de Frangois Mitterrand «La décennie Mitterrand'(Ed. Seuil, p. 680). Era 5 de agosto
de 1986 cuando Robert Pandreau visitaba oficialmente Madrid para entrevistarse con el ministro
de lnterior de la época, José Barrionuevo, y con Felipe González, que interrumpió expresamente
sus vacaciones estivales para acudir al encuentro. Las filtraciones de la embajada francesa en
Madrid, citadas por los despachos de AFP y Reuter, que dieron cuenta de ese viaje, subrayan
que Robert Pandreau «examinó» en Madrid una «lista de separatistas vascos refugiados en
Francia». Según los mismos despachos, Felipe González resumió su diálogo personal con Robert
Pandreau en estos términos: «Esta visita no hace más que reforzar la decisión de no permitir que
el sur de Francia sea un santuario para la preparación de actos terroristas en España». A partir
de esa fecha, ya no se produjeron nuevos atentados de los GAL, salvo el asesinato de Juan
Carlos Garcia Goena, sobre el que el Gobierno galo pidió inmediatamente «información» y
«explicaciones» (ABC, 2910711987, p. 18). Sería el último. En definitiva, en París nadie dudaba
que el GAL era una (emanación> del Gobierno español.

– De lo expuesto, se desprende tácitamente que los servicios secretos, tanto franceses como
españoles, están en posesión de información que apunta a que sus gobiernos detentan más que
fundadas sospechas de que el señor Felipe González Márquez podría haber impulsado los GAL o,
al menos, haber autorizado su creación; suposición que ahora. Corroboran de forma directa los
documentos desclasificados de la ClA, asegurando categóricamente que el ex-presidente acordó
«la creación de un grupo de mercenarios para combatir fuera de la ley a terroristas».

Ante este nuevo indicio, y teniendo en cuenta la desaparición de ETA,  solicita que: en concordancia con el artículo 773.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y el 5 del EOMF, la
Fiscalía incoe diligencias de investigación para dilucidar si el señor Felipe González Márquez
pudiera ser objeto de denuncia por haber incurrido presuntamente en el delito de inducir a cometer
atentados y desapariciones forzadas a través de los GAL (artículo 28 a) del Código Penal) o en el
delito de, en vez de ser garante del estado democrático y de derecho, haberse prevalido de su cargo
público de presidente del Gobierno español para tolerar, financiar o encubrir graves vulneraciones
de derechos humanos por medio de los fondos reservados (artículos 451 al 454 del Código Penal),
tal y como evidencian innumerables testimonios e informaciones.
En el caso de que el Ministerio Fiscal considerase que los posibles hechos delictivos aquí relatados
hubieran prescrito o no cupieran per se en un proceso aparte, RUEGA QUE las citadas. Diligencias
de investigación se inicien, formalicen e incluyan para instruir la causa por el asesinato de Juan
Carlos García Goena, sumario que aún continúa abierto en la Audiencia Nacional.